
Cristales a medida para muebles en Pamplona
Cortamos el cristal que le falta a tu mueble: la balda que se partió, la puerta de la vitrina, el frente de un aparador o de una librería, la bandeja de la nevera o el sobre de una cómoda. A la medida exacta del hueco y con el canto acabado para que encaje sin holguras.
Cristales para muebles en Pamplona: baldas, vitrinas y puertas
Los muebles tienen sus propias reglas. Una balda de cristal trabaja a flexión: apoya en dos o cuatro puntos y aguanta peso en el centro, así que el grosor depende de lo larga que sea y de lo que vaya a llevar encima. Para libros o vajilla solemos ir a 8 mm o más, y en templado si la balda es larga o está en un sitio de paso. Una puerta de vitrina, en cambio, apenas soporta carga, pero se abre y se cierra a diario, y sus bisagras o su ranura marcan el grosor exacto que admite. Por eso lo primero es saber qué herraje lleva el mueble y cómo va sujeto el cristal: en un galce con junquillo, metido en una ranura o pinzado con bisagras de vidrio.
En muebles antiguos o de calidad, la medida tiene que ser muy fina: un galce de madera no perdona, y un cristal que entra forzado acaba rompiéndose con los cambios de temperatura. Medimos el hueco por dentro del galce o de la ranura, descontamos la holgura justa y, cuando el mueble es irregular, trabajamos con plantilla. También cortamos el vidrio de un cuadro o una lámina midiendo el galce del marco que ya tienes, aunque marcos no fabricamos. Y para estanterías de baño o de cocina usamos canto pulido, que se limpia mejor y no engancha la bayeta.
- Baldas y estantes con el grosor calculado para el peso que van a llevar
- Puertas de vitrina, de aparador y de librería ajustadas al galce o la ranura
- Bandejas de frigorífico repuestas a la medida del hueco
- Sobres de cómoda, mesilla o escritorio con canto pulido
- Cristal para cuadros y láminas a la medida del marco que ya tienes
- Vidrio templado, mateado o extraclaro según el uso y el mueble
Baldas de cristal y piezas de mueble que más reponemos
Estos son los encargos de mueble que más nos entran por WhatsApp:
- Balda de cristal de una estantería que se partió por exceso de peso
- Puerta de vitrina del salón con el vidrio roto o con una esquina saltada
- Aparador heredado al que le faltan los cristales de las puertas
- Bandeja de la nevera partida por un cambio brusco de temperatura
- Cómoda o mesilla de madera que se quiere proteger con un sobre de cristal
- Cuadro o lámina enmarcada que se quedó sin su vidrio en una mudanza
Cómo hacemos el cristal de tu mueble, de la medida al montaje
Abrimos el mueble contigo y medimos cada hueco y cada soporte, porque una balda o una puerta tienen que encajar sin forzar.
Fotos del mueble y del hueco
Mándanos una foto del mueble completo y otra de cerca del sitio donde va el cristal, que se vea cómo se sujeta: soportes, ranura, bisagras o junquillo. Añade la medida aproximada del hueco. Muchas veces con eso ya sabemos qué grosor encaja.
Medición en tu casa
Pasamos a tomar medidas con el mueble en su sitio. En las puertas de vitrina medimos el galce por dentro y comprobamos el herraje; en las baldas, la distancia entre apoyos y lo que vas a colocar encima, para no quedarnos cortos de grosor.
Presupuesto pieza a pieza
Te pasamos el presupuesto desglosado, con el grosor, el tipo de vidrio y el canto de cada cristal. Si el mueble lleva varias baldas o varias puertas, te lo damos todo junto para que veas el conjunto.
Corte y preparación
Cortamos cada cristal a su medida y pulimos los cantos que quedan a la vista. Si alguna pieza va templada, la pedimos ya con su forma y sus cantos acabados, porque después de templar no se puede tocar.
Montaje en el mueble
Llevamos los cristales y los montamos: apoyamos las baldas en sus soportes, encajamos las puertas en el galce con su junquillo o su masilla, o las colgamos de sus bisagras y las nivelamos. Retiramos los restos del cristal roto si los hay.
Precio de los cristales para muebles a medida en Pamplona: de qué depende
- Número de piezas. Reponer una sola balda no es lo mismo que acristalar entero un aparador con varias puertas y estantes. Al hacer varias piezas en el mismo encargo, se aprovechan la medición y la visita de colocación.
- Grosor y tipo de vidrio. Una puerta de vitrina con vidrio fino y una balda gruesa para libros no llevan el mismo material. El templado, el mateado y el extraclaro tienen su propio coste, y solo los proponemos cuando el mueble lo pide.
- Los cantos. Un cristal que va oculto en un galce puede llevar el canto simplemente matado. Si el borde queda a la vista, como en una balda o un sobre, va pulido, y si quieres biselado o esquinas redondeadas, ese mecanizado suma.
- Cómo se sujeta. Una balda que se apoya en soportes se coloca enseguida. Una puerta pinzada en bisagras de vidrio, o un galce antiguo que hay que limpiar de masilla vieja antes de meter el cristal nuevo, piden más tiempo de montaje.
- Si el hueco es irregular. Los muebles antiguos rara vez tienen los huecos a escuadra. Cuando las diagonales no coinciden o la forma tiene curvas, trabajamos con plantilla para que el cristal entre justo, y eso supone un paso más.
Cristales para muebles a medida en Pamplona y alrededores
Baldas, vitrinas y puertas de mueble con su cristal a medida, en Pamplona y en los pueblos de la comarca que ves aquí.
Preguntas frecuentes sobre cristales para muebles
Depende de su largo y de lo que vaya a soportar. Para objetos ligeros en un estante corto suele bastar un grosor medio, pero para libros, vajilla o baldas largas recomendamos 8 o 10 mm y, si no tienen apoyo por delante, mejor templado. Preferimos pasarnos un poco que arriesgarnos a que se parta.
Sí, y es de los encargos que más mimamos. Retiramos los restos del cristal viejo y de la masilla o el junquillo, medimos el galce por dentro y cortamos el nuevo con la holgura justa. Si la vitrina tenía un vidrio impreso o biselado, buscamos el más parecido que se fabrique hoy.
Sí, cortamos la bandeja a la medida del hueco con el canto pulido. Lo habitual es usar templado, que aguanta mejor el frío y los golpes al cerrar la puerta. Si la bandeja original llevaba un perfil de plástico en el borde, conviene guardarlo para reutilizarlo con el cristal nuevo.
Cortamos el vidrio a la medida del galce del marco que ya tienes. Para láminas y fotografías puede ir en vidrio normal o en extraclaro, que no tiñe los colores de verde. Lo que no hacemos son marcos: el cristal de dentro, sí.
Sí, es una forma sencilla de proteger la madera de cremas, perfumes y cercos. Cortamos el sobre a la medida exacta de la tapa, con el canto pulido y las esquinas a juego con las del mueble, y lo asentamos sobre unos topes transparentes para que no toque directamente la superficie.
Para lucir lo que hay dentro, transparente o extraclaro, que no tiñe los objetos de verde. Si prefieres que no se vea el interior, como en un mueble de baño o de despacho, el mateado al ácido deja pasar la luz y tapa el desorden. En vitrinas a la altura de los niños solemos aconsejar templado.
¿Qué cristal le falta a tu mueble?
Mándanos una foto del mueble y otra de cerca del hueco, con una medida aproximada. Te decimos qué vidrio encaja y cuándo podemos ir a medir.