
Separaciones de vidrio
Para despachos solemos aconsejar laminado, que además de ser seguro amortigua parte de las conversaciones de al lado.
Separaciones de vidrio
Gran parte de las viviendas de Artica son recientes, con la cocina abierta al salón y dormitorios con vestidor o armario empotrado. Medimos el hueco, te proponemos el vidrio que encaja y te dejamos colocada la cristalera o el espejo a la medida exacta de la pared.
Viviendas recientes con la cocina abierta al salón, dormitorios con vestidor y paredes que se cubren de espejo.

Para despachos solemos aconsejar laminado, que además de ser seguro amortigua parte de las conversaciones de al lado.
Separaciones de vidrio
Consejo: antes de elegir canto pulido o biselado, piensa si el espejo irá rodeado de azulejo o con el borde a la vista.
Espejos a medida
El vidrio de una mampara es siempre templado: si llegara a romperse, se deshace en trocitos sin filo que no cortan.
Mamparas de ducha
Para un local o un portal medimos el hueco, el suelo y el techo, porque las puertas de cristal necesitan apoyos firmes.
Puertas de cristal
Si el aparador tiene la madera de arriba gastada, un sobre de cristal hecho a medida la protege y deja ver su color.
Cristales para muebles
Los vidrios de una cortina son siempre templados y se fabrican al milímetro, porque cada hoja tiene su sitio en la guía.
Cerramientos de cristal
El pasamanos puede ir de acero o de madera, apoyado sobre el vidrio o separado en la pared; te enseñamos las opciones.
Barandillas de cristal
Si el cristal es el propio sobre de la mesa, sin madera debajo, el grosor importa: te decimos cuál aguanta el uso que tendrá.
Cristales para mesas
Las fachadas con sol fuerte de tarde agradecen un vidrio de control solar, que frena parte del calor en los meses de verano.
Cristales para ventanasLa cocina abierta queda muy bien en el plano, pero en el día a día el olor de la comida y el ruido de la campana llegan a todo el salón. Una cristalera entre las dos estancias lo resuelve sin perder la luz ni la sensación de amplitud. Puede ser un paño fijo de suelo a techo con una puerta corredera de vidrio, o un fijo sobre un murete o la encimera para separar a media altura. Lo normal es usar templado o laminado, transparente si quieres seguir viendo la cocina o mateado al ácido en la parte baja si prefieres no ver el fregadero desde el sofá. Medimos el hueco en varios puntos y encargamos cada pieza a la medida, porque el templado ya no admite retoques una vez fabricado.
En los dormitorios, el vestidor o el armario empotrado piden casi siempre un espejo grande donde verse de cuerpo entero. Lo podemos poner en la pared del fondo del vestidor, por dentro de una puerta del armario o cubriendo toda la cara de la hoja si es corredera. Usamos espejo de plata, sin cobre cuando la pared linda con el baño y hay humedad, con el canto pulido o biselado, y con lámina de seguridad por detrás si va en una puerta que se mueve. Antes de fijarlo comprobamos que la pared está plana, porque un espejo grande sobre un paramento irregular deforma la imagen.
Población: ~3.000 hab.
Desde Pamplona: A unos 5 km de Pamplona
Si quieres separar la cocina del salón, mándanos una foto del hueco desde el salón y otra desde la cocina, con una medida aproximada del ancho. Así vemos si hay viga, enchufes o radiador en medio y llegamos con una propuesta pensada.
Si la cerramos de suelo a techo y la puerta ajusta bien, el olor y el ruido se quedan casi todos en la cocina. Con un fijo a media altura se nota mucho menos la campana, pero el olor sube por encima. Te explicamos las dos opciones con el hueco delante para que elijas según cómo cocináis en casa.
Sí, es lo más habitual: un paño fijo y una hoja de vidrio templado que corre por una guía vista, por delante del fijo o junto a él. La corredera no ocupa espacio al abrir, algo que en una cocina con isla o con mesa se agradece. El tirador puede ser un uñero discreto o uno vertical a lo largo del canto.
Si buscas luz y ver a los niños mientras cocinas, transparente. Si te molesta ver la encimera desde el salón, un vidrio mateado al ácido o una franja serigrafiada a media altura tapa lo justo sin oscurecer. También hay quien deja el fijo transparente y la puerta mateada; lo vemos según la luz que reciba cada estancia.
Uno de cuerpo entero, que arranque cerca del suelo y suba lo suficiente para verte bien con zapatos. Lo habitual es espejo de plata de 4 o 5 mm con el canto pulido, pegado a la pared y con algún apoyo en la base. Si el vestidor tiene buena luz, se puede cubrir una pared completa y la estancia parece bastante más grande.
Sí, siempre que la hoja aguante el peso y sea lisa. Lo cortamos a la medida de cada puerta, con lámina de seguridad detrás para que, si se golpea, los trozos queden pegados, y lo fijamos sin que la puerta deje de cerrar bien. Antes revisamos las bisagras o los rodamientos si es corredera.
Envíanos el hueco entre cocina y salón o la pared del vestidor con una medida a ojo, y te decimos qué vidrio encaja.