
Doble acristalamiento o Climalit para ventanas
Eso que la gente llama Climalit es un vidrio de cámara: dos lunas con aire o argón en medio, que aíslan mucho más que una.
Cristales para ventanas
Noáin está a unos ocho kilómetros de Pamplona y en sus casas de siempre aún hay muchas ventanas de madera con vidrio simple y junquillo. Cambiamos esos cristales a medida, rotos o enteros, y te decimos con franqueza si tu ventana admite doble acristalamiento.
Ventanas de madera con vidrio simple y junquillo, y casas frías en invierno que piden doble acristalamiento.

Eso que la gente llama Climalit es un vidrio de cámara: dos lunas con aire o argón en medio, que aíslan mucho más que una.
Cristales para ventanas
El cristal roto de la puerta de la cocina se cambia sin cambiar la puerta: medimos el galce y ponemos otro con su junquillo.
Puertas de cristal
Las paredes del baño casi nunca están a plomo, por eso medimos arriba, en medio y abajo antes de encargar el vidrio templado.
Mamparas de ducha
Peluquerías y tiendas de ropa necesitan espejos que aguanten roces a diario: los dejamos firmes y con lámina por detrás.
Espejos a medida
El vidrio templado es buena idea en baldas a la altura de los niños: si se rompe, se deshace en trozos pequeños sin filo.
Cristales para muebles
Lo llevamos nosotros y lo dejamos colocado sobre la mesa, centrado y con sus topes puestos: tú no cargas con nada.
Cristales para mesas
En los porches de adosado, un cerramiento de cristal frena el viento y la lluvia y deja entrar la luz como antes.
Cerramientos de cristal
Consejo: decide primero cuánta intimidad quieres; una franja mateada a media altura cambia mucho el resultado final.
Separaciones de vidrio
Consejo: si hay niños en casa, pon un pasamanos encima del vidrio; ayuda a subir y protege el canto de arriba.
Barandillas de cristalCuando se rompe el cristal de una ventana antigua, lo normal es pensar que hay que cambiar la ventana entera, y casi nunca hace falta. Quitamos los junquillos con cuidado para no astillar la madera, sacamos los restos del vidrio y de la masilla vieja y medimos el galce de esa hoja en concreto, porque en las carpinterías de madera con años ninguna hoja es igual a la de al lado. Cortamos el vidrio con la holgura justa para que asiente sin forzar, lo colocamos sobre calzos, sellamos con silicona y volvemos a clavar los junquillos, los mismos si están sanos o unos nuevos si se han partido. La ventana sigue siendo la tuya, con un cristal nuevo bien asentado.
El vidrio simple tiene otro problema que en Noáin se nota cada invierno: el frío de la Cuenca. La cara interior del cristal se queda helada, el vaho se condensa y gotea sobre el alféizar, y sentarse junto a la ventana es incómodo durante meses. La solución es pasar a doble acristalamiento, lo que todo el mundo llama Climalit: dos vidrios con una cámara de aire o argón en medio. Lo habitual es un 4/16/4, pero en una hoja de madera manda el galce, y a veces cabe una cámara más estrecha o hay que rebajar un poco la madera. Si además pedimos uno de los vidrios bajo emisivo, la diferencia se nota todavía más en la factura de la calefacción.
Población: ~6.700 hab.
Desde Pamplona: A unos 8 km de Pamplona
Mándanos una foto de la ventana abierta en la que se vea el canto de la hoja, y dinos el ancho y el alto aproximados del cristal. Así vemos qué grosor admite el galce y si cabe un doble acristalamiento sin cambiar la carpintería.
Depende del ancho del galce, que es el rebaje donde apoya el vidrio. Un vidrio de cámara es bastante más grueso que uno simple, así que medimos esa profundidad y vemos si cabe tal cual, con un junquillo nuevo algo más fino o rebajando un poco la madera. Si la hoja es muy delgada, te lo decimos claramente para que no gastes en algo que no va a funcionar.
Es el nombre con el que se conoce el doble acristalamiento: dos lunas separadas por un perfil que deja una cámara cerrada en medio, con aire seco o argón. Esa cámara frena mucho el paso del frío respecto a un vidrio simple. Se fabrica a la medida de cada hoja, por eso primero medimos y luego lo encargamos.
No. Cambiamos solo el vidrio. Retiramos los junquillos, limpiamos el galce, medimos esa hoja y cortamos el cristal a su medida. Aprovechando el cambio puedes decidir si quieres poner el mismo vidrio simple o subir ya a uno de cámara, si la hoja lo admite. Si es un cristal impreso antiguo, buscamos el dibujo más parecido.
Se reduce muchísimo, porque la cara de dentro ya no se enfría tanto. Aun así, en una casa con mucha humedad, como una cocina sin extractor o un dormitorio que no se ventila, puede aparecer algo de vaho en los días más fríos. Ventilar un rato por la mañana sigue siendo necesario, pero el goteo constante sobre el marco desaparece.
Sí. Lo más pedido es el vidrio al ácido o mateado, que deja pasar la luz y no deja ver nada. También hay impresos con dibujo si quieres mantener el estilo de las ventanas antiguas. Y si la ventana va a llevar doble acristalamiento, el vidrio de dentro puede ser mateado y el de fuera transparente, de manera que no se pierde aislamiento.
Dinos cuántas ventanas son y si son de madera, y te decimos si admiten vidrio de cámara sin tocar el marco.