
Cristales para puertas de cocina y salón
Las correderas de cristal ganan sitio donde una puerta abatible estorba: la hoja corre por su guía pegada a la pared.
Puertas de cristal
Barañáin está casi pegado a Pamplona y la mayoría de sus pisos se levantaron en los setenta y los ochenta, con puertas interiores de madera y vidrio impreso. Si uno se ha roto, vamos a medirlo, buscamos uno de dibujo parecido y te lo dejamos puesto con su junquillo.
Pisos de los setenta y ochenta con puertas de vidrio impreso, baños que se reforman y viviendas que cambian de dueño.

Las correderas de cristal ganan sitio donde una puerta abatible estorba: la hoja corre por su guía pegada a la pared.
Puertas de cristal
Para bañera también hacemos mamparas, de una hoja que gira o de dos que corren, según cómo uses el baño a diario.
Mamparas de ducha
Un espejo de pared entera agranda una entrada estrecha; lo cortamos al milímetro y lo fijamos sin dejar ni una rendija.
Espejos a medida
El bajo emisivo lleva una capa invisible que devuelve el calor hacia dentro, y en invierno lo notas al acercarte al cristal.
Cristales para ventanas
Las puertas de una librería antigua suelen llevar cristal fino con junquillo; lo cambiamos respetando la madera del mueble.
Cristales para muebles
Para una mesa de comedor con niños pequeños solemos recomendar vidrio templado, que si se rompe lo hace en trocitos sin filo.
Cristales para mesas
Mándanos un plano a mano alzada o unas fotos del espacio, y te proponemos cómo dividirlo con vidrio fijo o con puerta.
Separaciones de vidrio
¿El ruido de la calle se cuela por la terraza? Un cerramiento con perfil y buenos cierres lo reduce bastante.
Cerramientos de cristal
En balcones expuestos al viento solemos recomendar un laminado más grueso, como un 5+5 o un 6+6, según la altura.
Barandillas de cristalEn estos bloques casi todas las puertas de la cocina y del salón llevan uno o dos paños de cristal, muchas veces impreso, de esos con relieve que dejan pasar la luz sin que se vea a través. Cuando uno se raja por un portazo o un golpe con una silla, lo que la gente quiere es que no se note el cambio. Comparamos muestras con el que sigue entero en la otra hoja, sacamos con cuidado los junquillos, retiramos los trozos y medimos el galce. El cristal nuevo lo cortamos a esa medida y lo fijamos con los mismos junquillos, o con otros nuevos si los viejos se parten al desmontarlos. Si quieres ganar seguridad de paso, te ofrecemos un laminado 3+3 en lugar del impreso sencillo.
Muchos pisos de Barañáin cambian de dueño o se reforman antes de que entre a vivir una familia nueva, y es el mejor momento para renovar los vidrios. Con las habitaciones vacías medimos sin mover muebles: la bañera que se cambia por plato y pide mampara, el espejo del lavabo que se queda corto con el mueble nuevo, las puertas que se pintan y vuelven a necesitar cristal. Lo coordinamos con quien lleve la reforma para colocar al final, cuando ya no hay polvo ni golpes, y nos llevamos los restos de los vidrios viejos. Si el piso es para alquilar, trabajamos igual con el propietario aunque no viva en él, quedando con quien tenga la llave.
Población: ~20.100 hab.
Desde Pamplona: A unos 3 km de Pamplona
Si es el cristal de una puerta de paso, mándanos una foto de la puerta entera y otra de cerca del dibujo del vidrio, aunque esté rajado. Con eso buscamos un impreso parecido y, al ir a medir, revisamos el junquillo que lo sujeta.
Muchas veces sí, porque los impresos de aquella época se repiten bastante. Te pedimos una foto de cerca y la comparamos con lo que se sigue haciendo hoy. Si el dibujo exacto ya no se fabrica, te proponemos el más parecido o cambiar los dos paños de la puerta para que queden iguales, que suele ser lo más limpio.
Casi nunca. Trabajamos con la puerta colgada, quitando los junquillos por una cara, y solo la descolgamos si está muy suelta o si el vidrio es grande y conviene tumbarla en horizontal. Al terminar comprobamos que la hoja cierra bien y que el cristal no baila dentro del galce.
Depende del ancho del plato y de dónde quede la grifería. Si hay sitio, un fijo con la entrada abierta es lo más cómodo de limpiar; si el plato está entre tres paredes y es estrecho, una corredera evita que la hoja choque con el lavabo. Medimos cuando el plato ya está asentado y la pared alicatada, para que la mampara quede a plomo.
Si el mueble del lavabo cambia de ancho, casi siempre. Un espejo a medida puede ir de pared a pared o ajustarse al mueble nuevo, con canto pulido o biselado, y si el baño ventila poco te contamos la opción antivaho. Con la pared recién pintada lo fijamos con cuidado de no marcar la pintura.
Claro. Quien nos abra puede ser el dueño, la persona que lleva la reforma o un familiar; solo necesitamos entrar el día de medir y el de colocar. El presupuesto lo mandamos por escrito a quien nos lo pida, y al acabar te enviamos fotos de cómo ha quedado si no puedes estar allí.
Mándanos una foto del cristal roto y del que queda sano en la puerta, y buscamos un dibujo que case antes de ir a medir.