
Puertas de cristal
¿Puerta abatible o corredera? Depende del espacio que tengas a los lados y de si quieres la hoja vista o metida en el tabique.
Puertas de cristal
Burlada tiene muchos pisos de los años sesenta y setenta que conservan sus puertas de madera originales, y muchos bares y tiendas en los bajos. Vamos a tu casa o a tu local, medimos el hueco y te cortamos el cristal que falta, o te proponemos otro si aquel dibujo ya no se encuentra.
Puertas de madera con cristal impreso roto, bañeras que pasan a plato con mampara y locales de planta baja.

¿Puerta abatible o corredera? Depende del espacio que tengas a los lados y de si quieres la hoja vista o metida en el tabique.
Puertas de cristal
El perfil de abajo y las juntas cortan el paso del agua; los sellamos con silicona y comprobamos que no gotee fuera.
Mamparas de ducha
En ventanas de madera antiguas el galce manda: medimos cuánto grosor de vidrio cabe antes de proponerte nada.
Cristales para ventanas
¿Montas un gimnasio en casa? Un espejo de varios metros se hace en piezas bien casadas y lo colocamos con las juntas a plomo.
Espejos a medida
Mándanos fotos del mueble abierto y de los soportes de cerca; con eso sabemos qué medir cuando vayamos a tu casa.
Cristales para muebles
¿El cristal de tu mesa de centro se ha desconchado en una esquina? Lo medimos y hacemos uno nuevo con el canto pulido.
Cristales para mesas
Una separación transparente necesita alguna marca a la altura de los ojos, para que nadie se dé de bruces con ella.
Separaciones de vidrio
La diferencia clave: la cortina abre la terraza casi entera; el cerramiento con perfiles se abre solo por sus hojas correderas.
Cerramientos de cristal
Si la escalera da a un hueco de doble altura, la barandilla de cristal deja que la luz baje hasta la planta de abajo.
Barandillas de cristalEn los pisos de aquella época las puertas de la cocina y del salón llevaban casi siempre un cristal impreso, de esos con dibujo de flores, de gotas o de rayas, sujeto con un junquillo de madera clavado. Cuando uno se raja por un portazo, lo normal es que la familia quiera mantener el aspecto de la puerta. Desmontamos el junquillo con cuidado, sacamos los trozos, medimos el hueco en limpio y colocamos un impreso lo más parecido posible al que había. Si en casa hay críos, te proponemos ponerlo laminado, que con un golpe no salta en pedazos, y si prefieres cambiar de estilo, un mateado al ácido queda muy actual en una puerta antigua.
En esos mismos pisos se está cambiando mucho la bañera por un plato de ducha, y ahí entramos cuando la obra ya está terminada: medimos el plato y la pared alicatada, comprobamos que estén a escuadra y te proponemos mampara fija, corredera o abatible según el espacio que haya para abrir. El otro gran cliente de Burlada son los negocios de planta baja. Para un bar, una tienda o una academia hacemos escaparates con vidrio laminado, puertas de entrada en templado con sus herrajes y espejos para probadores o peluquerías. Intentamos trabajar a primera hora o con el local cerrado, para que no tengas que bajar la persiana en horario de clientes.
Población: ~19.900 hab.
Desde Pamplona: A unos 4 km de Pamplona
Para una puerta interior nos vale una foto de la puerta entera y otra de cerca del cristal que queda, aunque esté roto. Con el dibujo del impreso a la vista buscamos uno parecido y vamos a medir sabiendo qué vidrio llevar.
Muchos de los dibujos de entonces se siguen haciendo y otros ya no. Con la foto del cristal que queda buscamos el más parecido, y si en la misma puerta hay varios paños te decimos si merece la pena cambiarlos todos para que no se note la diferencia. Si lo prefieres, pasamos a un mateado liso que combina con cualquier puerta.
Solemos recomendar laminado, por ejemplo un 3+3: si recibe un golpe fuerte se agrieta, pero los trozos se quedan pegados a la lámina y no caen. El templado también es seguro porque se rompe en granitos sin filo, aunque hay que encargarlo con la medida exacta. En una puerta de madera con junquillo, el laminado suele encajar mejor.
Cuando el plato esté colocado y la pared alicatada, nunca antes, porque cada azulejo y cada junta cambian la medida final. Una vez medido, el vidrio templado se fabrica a esa medida y tarda unos días en llegar. Mientras tanto la ducha se puede usar con una cortina provisional, y el día de la colocación dejamos la silicona hecha.
Sí. Para escaparates solemos usar vidrio laminado, que si alguien lo golpea se agrieta pero sigue cerrando el hueco. Para la puerta de entrada, templado con pivote de suelo o pinzas, tirador y cerradura. Medimos con el local abierto o cerrado, como mejor te venga, y la colocación la cuadramos fuera de tus horas de más clientela.
Sí. Retiramos los restos del cristal viejo, limpiamos las esquirlas que hayan quedado en el galce y nos lo llevamos todo al terminar. Si el cristal está roto pero sigue en su sitio, mejor no tocarlo hasta que lleguemos: pon cinta de embalar por encima para que no se suelten trozos y mantén esa puerta cerrada.
Mándanos una foto del cristal roto o del frente del local, y te decimos qué vidrio lleva y cómo lo dejamos colocado.